Breve Cuadernillo Misionero

CARATULA CUADERNILLO MISIONERO

                                

PRIMERA PARTE. DIOS

Dios. El misterio de la Santísima Trinidad

 “Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de Él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el Cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y Yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo»” (Mateo 28, 16-20).

Después de su Resurrección, Jesús envía a sus discípulos a bautizar a todos los hombres en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Dios es uno solo en una comunión de amor, es lo que llamamos el misterio de la Santísima Trinidad: Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero.

-El Padre: es el Creador de todo lo que existe.

-El Hijo: es nuestro Salvador hecho Hombre.

-El Espíritu Santo: es el Amor entre el Padre y el Hijo.

El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, pero no son tres dioses, sino Tres Personas distintas con una misma Naturaleza Divina.

La creación y el pecado original.

“Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer” (Génesis 1, 27).

“El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara. Y le dio esta orden: «Puedes comer de todos los árboles que hay en el jardín, exceptuando únicamente el árbol del conocimiento del bien y del mal. De él no deberás comer, porque el día que lo hagas quedarás sujeto a la muerte»” (Génesis 2, 15-17).

Dios creó todo lo que existe, lo creó por amor. Y de una manera especial creó al hombre para que fuera su hijo y viviera en una comunión de amor. Pero el hombre, instigado por el demonio, rechazó el amor de Dios, su condición de hijo y se apartó también de vivir el amor a su prójimo; es lo que llamamos el pecado original. A causa de este pecado, entró la enfermedad, la muerte y toda clase de mal. Por ello, Dios no quiere que el hombre quede en esta condición y le envía a su Hijo Jesucristo para salvarlo del pecado y de la muerte.

Las fuentes de la Revelación.

Todo esto lo sabemos porque Dios nos lo ha revelado, Dios se quita el velo, se muestra y nos da a conocer La Verdad. Esta revelación nos llega a través de:

-La Sagrada Escritura: la Palabra de Dios escrita que la encontramos en la Biblia.

-La Sagrada Tradición: “Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relatara detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían” (Juan 21, 25). Por ello, comprendemos que  hay una transmisión viva de la Palabra de Dios, que nos llega oralmente.

-El Magisterio de la Iglesia: “Pero tengan presente, ante todo, que nadie puede interpretar por cuenta propia una profecía de la Escritura. Porque ninguna profecía ha sido anunciada por voluntad humana, sino que los hombres han hablado de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1, 20-21).

Es necesaria la enseñanza de la Iglesia para poder interpretar correctamente la Palabra de Dios, ya que Jesús le confirió esa autoridad. Se llama Magisterio a este Oficio de la Iglesia Católica de exponer la fe, de interpretarla bajo el auxilio del Espíritu Santo y

de protegerla de falsificación.

La Biblia.

La palabra Biblia significa “libros”, hay muchos libros dentro de ella. Son 73 libros.

La Biblia se divide en 2 grandes partes:

-Antiguo Testamento: es la preparación a la venida de Jesús. Consta de 46 libros.

Encontramos el Pentateuco (5 primeros libros) o Ley, los Profetas y los Escritos Históricos y Sapiensales.

-Nuevo Testamento: nos anuncia a Jesús, nuestro Salvador y a la Santa Iglesia como continuadora de Su misión. Consta de 27 libros.

Los Evangelios son cuatro: según San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, que nos narran la vida de Jesús. Las Cartas: que fueron dirigidas por los Apóstoles a la Iglesia, a las comunidades que la conforman o a algún miembro en especial. El Apocalipsis: es un escrito de esperanza que nos anuncia la venida final de Jesús.

Además de su división en partes y libros, la Biblia se divide en capítulos y versículos que nos permiten ordenar y encontrar los textos.

Por ejemplo: Mt 3, 5; Mt (nombre del libro)  3 (capítulo), 5 (versículo).

SEGUNDA PARTE. JESUCRISTO.

Jesús.

 La Anunciación“… el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un Hijo, y le pondrás por nombre Jesús»; (…) María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no conozco varón?». El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre tí y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1).

Jesús es verdadero Dios y verdadero Hombre.

Jesús es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad hecho Hombre para salvarnos del pecado.

Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo en el vientre purísimo de María siempre Virgen.

Jesús significa Dios Salva y Cristo significa Mesías, el Ungido de Dios.

La Madre de Nuestro Señor Jesucristo es la Siempre Virgen María, su Padre es Diosnatividad Padre, y San José es el custodio de Jesús y de María. Nació en un pesebre en Belén, en gran pobreza, y vivió 30 años ocultamente en Nazareth trabajando en el simple oficio de carpintero. Sujeto a sus padres nos deja ejemplo para que valoremos las cosas comunes de nuestra vida.

Predicación y milagros.

Jesús realizó su ministerio público predicando y haciendo milagros. Estos son signos del Reino predicado por Él. Los hace por Amor, para manifestar la obra divina y confirmarnos en la fe.

La predicación de Jesús tiene tres ejes principales:

-Dios es nuestro Padre: Jesús nos enseña que Dios es nuestro Padre (Abbá), y que debemos vivir como sus hijos. Aquí la piedad que debemos tener todos los bautizados.

-El Reino de Dios: Jesús nos enseña que Él mismo es el Reino de Dios. Este Reino es la presencia de Dios entre los hombres y la Santa Iglesia será la portadora y anunciadora del Reino.

-El amor a Dios y el amor al prójimo: Dios es nuestro Padre y, por lo tanto, todos los hombres somos hermanos (caridad fraterna).

De este modo, Jesús viene a reparar y superar el daño que ocasionó el pecado. El hombre había rechazado su condición de hijo y, por ello, Jesús nos enseña que Dios es nuestro Padre. Frente al rechazo a Dios y al prójimo, nos enseña desde la fe a amar y perdonar. Y viene a instaurar el Reino de Dios.

Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Después de tres años de predicación, Jesucristo se encaminó hacia su Pasión. Los líderes religiosos del pueblo judío (Caifás, Anás, lossumos sacerdotes judíos) rechazaron su enseñanza, negándose a reconocerlo como Dios y lo acusaron ante los jefes políticos (Pilato y Herodes) de proclamarse Rey de los judíos, lo que era considerado un delito contra el Imperio Romano. También instigaron a la muchedumbre para que pidiera su crucifixión. De este modo, Jesús cumplió su misión de dar la vida para salvarnos.

Fue azotado cruelmente, caminó bajo el peso de la cruz y murió en ella. Pero al tercer día resucitó venciendo al pecado, a la muerte y al demonio.

Por eso, para los cristianos el signo de la cruz es el signo glorioso de la salvación, de la Vida Eterna y de la esperanza.

Luego de aparecerse a los discípulos y de confiarles la misión de evangelizar a todos los hombres ascendió a los Cielos y nos envió al Espíritu Santo.

 La Crucifixión

 TERCERA PARTE. LA IGLESIA DE JESUCRISTO.

“Y Yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas delIglesia infierno no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el Cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo»” (Mateo 16).

La Iglesia.

Para continuar la obra de la salvación entre los hombres, Jesús fundó la Santa Iglesia. Él llamó discípulos (seguidores) y de ellos eligió 12 estar con Él y enviarlos a predicar; son los Doce Apóstoles (enviados), de entre ellos confió a Pedro la misión de ser la roca de base de Su Iglesia, comunidad de los que creen en Nuestro Señor Jesucristo.

Iglesia significa “Asamblea de los convocados”. La Iglesia es la Casa de Dios, la Familia de Dios, el Pueblo de Dios, un Cuerpo Místico del que Cristo es la Cabeza y también es la Esposa de Cristo. A Ella comenzamos a pertenecer plenamente el día de nuestro Bautismo.

La Iglesia que Jesús fundó es la Iglesia Católica -Universal- Apostólica  -porque sus columnas son los Apóstoles-. Es Una, porque es la Única que Jesús fundó, y Santa, porque Santo es Jesucristo, aunque sus miembros seamos pecadores y en camino de santidad.

Pedro negó a Jesús, pero se arrepintió y Jesús lo confirmó en su misión de apacentar a sus ovejas (Su Iglesia). Judas traicionó al Señor y desesperó. Esto nos demuestra que desde el principio, la Iglesia estuvo constituida por hombres frágiles y pecadores. Sin embargo, el Señor obra más allá de esta realidad y es fiel a su Iglesia.

Los miembros de la Iglesia.

A Jesús lo seguían los Apóstoles, los discípulos y la muchedumbre. Por ello, la Iglesia está compuesta por una diversidad de miembros bajo la guía de una Jerarquía establecida por el Señor.

-El Papa es el sucesor de San Pedro.

-Los Obispos en comunión con el Papa, son los sucesores de los Apóstoles.

-Los Sacerdotes y diáconos son los colaboradores de los Obispos.

-Los laicos son todos los bautizados que siguen al Señor de diversas maneras: religiosos (consagrados por los votos de pobreza, obediencia y castidad), laicos consagrados y seglares, personas que siguen al Señor santificando el mundo en el que viven, generalmente a través del matrimonio y la familia.

Todos somos miembros de la Iglesia y estamos llamados a ser santos en la vocación que el Señor nos haya dado.

La Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia.

“Junto a la cruz de Jesús estaban Su Madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa” (Juan 19, 25-27).

Jesús confió a San Juan, el discípulo amado, María, de este modo todos los discípulos del Señor somos sus hijos, por ello decimos que María es Madre de la Iglesia. La Madre de la Cabeza es la Madre del Cuerpo.

Jesús ha ido enseñando a su Iglesia verdades fundamentales sobre su Madre, estas verdades de fe son:

-Santa María es Madre de Dios: es Madre de toda la Persona de Jesús, y Jesús es Dios hecho Hombre.

-Es Siempre Virgen: María concibió virginalmente a Jesús, así lo dio a luz y permaneció Virgen por siempre, siendo San José su castísimo esposo y custodio.

-Es Inmaculada: en previsión de los méritos de la Pasión redentora del Señor, María fuepentec preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción, y fue liberada de todo pecado. Es Inmaculada, es decir, sin mancha.

-Es Asunta a los cielos: al final de su vida fue llevada por el poder de Jesús, en cuerpo y alma a los cielos.

CUARTA PARTE. LOS SACRAMENTOS.

Los Sacramentos son los medios de salvación confiados por Jesús a su Iglesia.

Los Sacramentos son signos sensibles y eficaces de la gracia.

-signos sensibles: se pueden percibir con los sentidos, y se componen de gestos, elementos y palabras.

-eficaces: producen un efecto transformante.

-de la gracia: nos hacen participar de la vida divina.

Los Sacramentos fueron instituidos por Cristo, son 7 y corresponden a todas las etapas, a todos los momentos importantes de la vida del cristiano:

Sacramentos de iniciación: ponen los fundamentos de toda la vida cristiana.

bautismo-Bautismo: nos hace hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Nos borra el pecado original. Hay que bautizar al bebé lo antes posible para que tenga la gracia de ser hijo de Dios. También es muy bueno que el nombre sea de algún Santo para que lo tenga como patrono y protector. Los que nos fueron bautizados de niños, pueden serlo siempre. Debemos invitar y ayudar a que todos sean bautizados y educados en la FE.

confirmación-Confirmación: confirma el Bautismo y nos hace recibir el don del Espíritu Santo para vivir como cristianos y anunciar a Jesucristo. Nos fortalece e ilumina la inteligencia y el corazón.

Los Dones del Espíritu Santo son: Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Santo Temor de Dios.

-Eucaristía: por ella recibimos realmente el Cuerpo y la Sangre de Jesús. La Misa es la renovación del Sacrificio de la Cruz, Fuente y Cumbre de la Vida de la Iglesia. Jesús se ha quedado con nosotros vivo y realmente en cada hostia consagrada, hasta en la última partícula, y esto porque nos ama.

Debemos Adorarlo y acompañarlo, visitarlo en el Sagrario donde siempre nos espera para fortalecernos y brindarnos la gracia de su Amor Misericordioso.

Por estar el Autor mismo de todos los Sacramentos, es decir Jesucristo, a la Eucaristía se llama también Santísimo Sacramento. Necesitamos de Jesucristo, por eso como comunidad, como Familia de Dios, nos reunimos para celebrar y participar de la Santa Misa con devoción y auténtico espíritu de FE. Cada Misa es el Milagro más grande, fuente de gracias, dones, bendiciones y salud.

El Santo Sacrificio de la Misa

“Nuestro Salvador en la última cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz, y a confiar así a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrección…”.

Dada la grandeza de la Misa es muy bueno llegar con tiempo para prepararnos a este acontecimiento central de nuestras vida, como así también después de finalizada quedar un poco en ese agradecimiento personal ante el Gran Milagro de cada Misa.

La mejor manera de practicar la devoción del corazón mientras se participa de la Santa Misa, es la siguiente:

1.      Unir desde el principio nuestra intención con la del Sacerdote, ofreciendo a Dios el Santo Sacrificio por los fines para que fue instituido.Misa

2.      Acompañar al Sacerdote en todas las oraciones y acciones del Sacrificio.

3.      Meditar la Pasión y Muerte de Jesucristo y aborrecer de corazón los pecados que fueron causa de Ella.

4.      Hacer la comunión sacramental o, al menos, la espiritual, al tiempo que comulga el Sacerdote.

(C. Vat. II Sacrosantum Concilium, nº 47)

Sacramentos de curación: continúan la obra de curación y salvación del Señor.

“Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan.”

 (Juan 20, 22-23)

-Penitencia y Reconciliación (Confesión): nos perdona los pecados, nos reconcilia con Dios y con su Iglesia.

Pasos para la Confesión:        Examen de Conciencia.

confesiónArrepentimiento de corazón.

Decir todos los pecados al confesor.

Propósito de no pecar más.

Cumplir la penitencia.

Quién nos perdona con Infinita Misericordia es el mismo Jesús, por medio del sacerdote. Tiene apuro por perdonarnos, por levantarnos y santificar nuestras vidas.    “No hay pecado que cometa el peor de los pecadores, que no pueda cometer yo”, decía San Francisco de Asís. La confesión frecuente, debe estar en la vida de un cristiano, como algo impostergable.

uncion de los enfermos-Unción de los Enfermos: nos fortalece en la enfermedad y nos une a la Pasión del Señor.

El Señor, cerca del sufrimiento o el dolor, nos reconforta y alivia el alma. Es bueno llamar al sacerdote para que recibamos esta gracia en las enfermedades, o cuando avanzan los años y seexperimentan más los límites. Jesús quiere, por el sacramento, brindar Su Misericordia y Paz espiritual.

Sacramentos al servicio de la comunidad: confieren una misión particular en la Iglesia y se ordenan a la salvación de los demás, contribuyendo así a la propia. Ambos sacramentos (Matrimonio y Sacerdocio) tienen algo en común, están ordenados a otras personas, deben contribuir al Pueblo de Dios, es decir ser un canal por medio del cual Dios hace llegar Su Amor al mundo.

 

orden sagrado-Orden Sagrado:

“Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.» Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes»” (Lucas 22, 19-20). Por este sacramento la misión confiada por Cristo a los Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el final de los tiempos, predicando la Palabra de Dios y administrando los Sacramentos. Los obispos, sacerdotes y diáconos son los tres grados del Sacramento del Orden  Sagrado.

Jesús obra a través de ellos, pero es Él mismo quien santifica. ¡El sacerdote siempre es SÓLO INSTRUMENTO de Jesucristo!

El Santo Cura de Ars dio en una ocasión esta bella definición: “¿Qué es el Sacerdote? Un hombre que está en el lugar de Dios. Un hombre que está revestido de todos los poderes de Dios… Mira el poder del Sacerdote. La palabra del Sacerdote hace un trozo de pan a Dios mismo. Eso es más que crear un mundo… Si me encontrara a un Sacerdote y a un ángel, saludaría al Sacerdote antes de saludar al ángel”.

Un gran Sacerdote, el Sto. P. Pío, nos deja el ejemplo del compromiso de vivir el Evangelio, de haber sellado su vida en la  participación de la Cruz. Hombre del Altar y del confesionario, de oración y de entrega.

En la Argentina, junto a otros, tenemos el luminoso ejemplo del Beato José Gabriel del Rosario(El Cura Brochero). Por eso, es muy bueno y necesario rezar por la santidad y perseverancia de las vocaciones sacerdotales y religiosas.

Matrimonio-Matrimonio: santifica el amor entre el varón y la mujer para toda la vida, ordenándose al bien de los esposos y a la generación y educación de los hijos, formando la familia  (Jn. 2, 1-11).

“Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?». Él les respondió: «¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?». Ellos dijeron: «Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella». Entonces Jesús les respondió: «Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer. Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido». Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. Él les dijo: «El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio».”( Marcos 10, 2-12).

La familia debe ser escuela de Fe y de amor. Sabemos no siempre es así, por distintas circunstancias.

La Iglesia nunca deja a sus hijos y acompaña a aquellos que, a veces, con mucho dolor, tienen sus familias separadas o rotas.

Los cristianos que están en estas realidades de familia distinta, no dejen la oración, de asistir a Misa (aunque en algunos casos no puedan comulgar). Confíen en la Virgen Madre y sean incansables en las obras de misericordia.

Para que haya matrimonio sacramental se requieren tres elementos:

A) El consentimiento de los dos con libertad

B) La aceptación de una unión exclusiva y para toda la vida.

C) La apertura a recibir los hijos que Dios quiera dar.

Si faltan algunos de estos elementos sería inválido.

QUINTA PARTE. LA VIDA ETERNA.

Dios nos ha creado por amor y quiere que lleguemos a la plena comunión con Él, es lo que llamamos la salvación.

El ser humano es una unidad de cuerpo y alma.

1-La muerte: es la separación del cuerpo y el alma.

2-Juicio Particular: es el juicio de cada uno inmediatamente después de la muerte, de acuerdo a sus obras y a su fe.

3-El Cielo: los que mueren en la gracia y amistad de Dios están perfectamente purificados, viven para siempre con Cristo. Es ver a Dios, es la felicidad plena.

4-El Purgatorio: es la purificación de aquellos que mueren en gracia de Dios y alcanzarán la salvación, pero que necesitan purificarse plenamente.

5-El Infierno: aquellos que mueren en pecado mortal, rechazando a Dios y a su prójimo, sin arrepentimiento ni aceptando la misericordia de Dios, se autoexcluyen de la comunión definitiva con Dios, por lo que están en el infierno, en la infelicidad total.

6-La venida gloriosa de Cristo: al final de los tiempos, Jesús volverá glorioso y tendrá lugar el juicio final.

7-La resurrección de la carne: es la reunión gloriosa de cuerpo y alma.

Síntesis Final.

Dios creó todo lo que existe por amor, creó al hombre para que fuera su hijo, pero el hombre rechazó el amor de Dios y su condición de hijo, cometiendo así el pecado original, fuente y origen de todo pecado. Dios, en su bondad, envía a su Hijo, Jesucristo, quien nos salva del pecado con su Pasión, Muerte y Resurrección. Para que su misión salvadora sea continuada, Jesús funda su Iglesia, la cual predica la Palabra de Dios anunciando a Jesús y administrando los Sacramentos instituidos por el Señor para comunicarles a los hombres la vida de Dios. El hombre que ama a Dios y a su prójimo en plenitud, valiéndose de los medios que el Señor le confiere en su Iglesia, se deja salvar por Jesús y alcanza la comunión con Dios recuperando el fin original para el cual fue creado.

Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios.

1.      Amar a Dios sobre todas las coas.

2.      No tomar su santo Nombre en vano.10 Mandamientos

3.      Santificar las fiestas (ir a Misa los domingos o sábados por la tarde, y los días de precepto).

4.      Honrar padre y madre.

5.      No matar.

6.      No cometer actos impuros.

7.      No robar.

8.      No levantar falsos testimonios ni mentir.

9.      No desear la mujer o el esposo de tu prójimo.

10.    No codiciar los bienes ajenos.

Los preceptos de la Iglesia.

1.      Participar de la Misa todos los domingos y días de precepto.

2.      Ayunar y guardar abstinencia de carne cuando lo manda la Iglesia (Miércoles de Ceniza, Viernes Santo).

3.      Confesar y comulgar por lo menos una vez al año por Pascua de Resurrección y en peligro de muerte.

4.      Contribuir al sostenimiento de la Iglesia.

5.      No contraer matrimonio contrario a las leyes de la Iglesia.

Mandamiento Central de Jesús.

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A SÍ MISMO.

 

COMPARTIENDO:

· Los Católicos adoramos solamente a Dios y reconocemos como único Salvador a Jesucristo (Jn. 5, 18; Jn. 10, 30-33; Lc. 24, 52).

· A la Virgen, a los Ángeles y a los Santos los veneramos porque reconocemos en ellos la Maravillosa Obra de Dios (Lc. 1, 35; Is. 7, 14; Lc. 2,  22-24).

· María permaneció Siempre Virgen. Es falso hablar que tuvo otros hijos después del Nacimiento de Jesús. Cuando en la Biblia se habla de los hermanos de Jesús es bien claro que significa parientes (Gn. 11,27;  Mt. 5, 23; Hch. 9, 30; Mt. 27, 55-56; Hch. 15, 40; Jn. 19,  25-27).

· No adoramos las imágenes que sabemos que están hechas de madera, yeso, mármol, sino que las veneramos por lo que representan ya que el hombre, por los sentidos como la vista, necesita recordar las verdades, lugares o personas (Tob. 12, 15-16;Gn. 28, 16-17; 2Cor. 7, 1-2; Ex. 25,10; 27, 1-2; Núm. 21, 8).

Por ejemplo: la Bandera  significa la Patria, aunque sepamos que es tela.

· La Idolatría es un pecado directo contra Dios. Es poner en el Lugar de Dios personas o cosas (dinero, poder, un deporte…).

· Adoramos a Jesús en la Cruz porque nos amó y se entregó hasta la locura de morir en el Calvario. La Cruz es el signo de los cristianos, signo glorioso al cual el demonio le teme. Signo para bendecir, signo de vida y de gracia, de triunfo y de salvación, puerta del Cielo y fuente de salud (Jn. 12, 23-24; Mc. 8, 34; 1Cor. 1, 18-23).

· La Iglesia Católica es la que ha enseñado a lo largo de la historia y definido, asistida por el Espíritu Santo, los Libros que componen la Santa Biblia.

· Los católicos creemos firmemente que Cristo está Glorioso y Vivo, es lo que celebramos con gran alegría y espíritu de Fe en la Santa Pascua de Resurrección.

· Confesamos el Primado de Pedro y sus Sucesores, los Papas, como Cabeza visible de la Iglesia (Mt. 16, 18; Jn. 21, 15-17; Lc. 22, 31-33; Hch. 1, 15; 2, 14; Gal. 1, 18).

· Los cristianos celebramos el Domingo, primer día de la semana por ser el día del Señor el día de la Resurrección (Hch. 20, 7; 1 Cor 16, 2; Apoc. 1, 10; Col. 2, 16).

· Los cristianos estamos a favor de la vida porque es un Don de Dios. El aborto es la pena de muerte más cruel porque se aplica a un inocente y en el lugar más seguro que es el seno materno.

Respetando la dignidad de la mujer como madre, nunca transformarla en asesina de sus hijos.

Si sufrió el dolor de ser violada, no sumarle el dolor de matar a su hijo.

· El alcohol, la droga y el uso compulsivo de internet y las redes sociales, muchas veces destruyen la vida del hombre y la armonía social. Por eso, se debe siempre estar atento y ejercer la prudencia sin caer en la dependencia que quiebra la libertad de la persona.

· La Paz es fruto del orden en la justicia, enseñaba S. Agustín. Es bueno saber y recordar que el Único Soberano es Dios, que la autoridad proviene de Él y que se dará cuenta ante Dios de cómo se ejerció la autoridad (padres, docentes, jueces, gobernantes, eclesiásticos…). Debemos evitar, como señala el Papa Francisco, la calumnia (que es hablar mal de los otros mintiendo) y la difamación (que es quitar la buena fama de los otros).

· Porque confiamos en Dios Bueno y Providente, no debemos creer en el horóscopo, las brujas, adivinos de la suerte.

· Es muy bueno que en las casas haya una imagen de Jesús (Sagrado Corazón) y de su Madre Siempre Virgen. Pedir al sacerdote que bendiga nuestras casas.

                                                             ORACIONES.

Monje

Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

VirgenAve María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Alma de Cristo

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, Buen Jesús, óyeme! Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me separe de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de la muerte, llámame. Y mándame ir a tí, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración por la Familia

Oh Jesús que dijiste pidan y recibirán, desde mi pequeñez y con corazón humilde te pido por toda mi familia. Concédenos el aumento de la fe, la armonía del amor, la capacidad del perdón, danos Jesús serenidad ante las dificultades, líbranos de las angustias y tristezas. No permitas que nos olvidemos de Tí. Te encomiendo el alma de nuestros difuntos y te pido podamos educar según tus enseñanzas a quienes nos toca hacerlo. Bajo la protección de tu Madre, la Virgen María y de San José, queremos amarte y servirte, líbranos de los males del cuerpo y del alma, danos una santa alegría y que llenos de esperanza, después de las dificultades de la vida podamos todos llegar, por tu Misericordia, por tus Gloriosas Llagas al Cielo. Amén.

Simple oración de San FranciscoSan Francisco

 Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
Donde hay odio, ponga yo amor. Donde hay ofensa, perdón. Donde hay discordia, unión. Donde hay error, verdad. Donde hay duda, fe. Donde hay desesperación, esperanza. Donde están las tinieblas, luz. Donde hay tristeza, alegría.

Oh Maestro, que no busque yo tanto:
Ser consolado, como consolar.
Ser comprendido, como comprender.
Ser amado, como amar.

Porque:
Dando, se recibe.
Olvidándose, se encuentra. Perdonando, se alcanza el perdón. Muriendo, se resucita a la vida eterna.

 

Pésame

 Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos; antes querría haber muerto que haberte ofendido, y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Bendita sea tu pureza

 Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A tí, celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, morir sin tu bendición.

Oración para los enfermos y angustiados

 Señor Jesús creo que me Amas, que por mí y mis hermanos los hombres aceptaste el dolor de la Pasión y Cruz. Creo firmemente en Tu Misericordia, me pongo bajo el cuidado de Tu Madre Santísima Aquella que desde la Cruz me la dejaste por Madre para que me auxilie, consuele y ampare. Confío en este momento de prueba y dolor de mi vida en el cuidado del Ángel Custodio y en la intercesión de San José y mis Santos Patronos. Oh Buen Jesús me confieso débil y pecador pero sé que me Amas y quieres mi corazón. Señor me abandono en tus manos con las Gloriosas Llagas. Aleja de mí todo mal del alma y del cuerpo. Tú eres el Dios Fuerte, el Dios Poderoso, te Adoro con profunda Reverencia, Creo espero y te Amo, Oh Buen Jesús aumenta mi Fe.

Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder, a Satanás y a los demás espíritus malignos, que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Comunión Espiritual

 Yo quisiera, Señor, recibirte con aquella pureza,  humildad  y devoción con que te recibió tu Santísima Madre, con el espíritu y el fervor de los Santos.

Acto de Reparación

Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.

Fuentes: Biblia del Pueblo de Dios – Catecismo de la Iglesia Católica.